Home Salud Mental La muerte y los niños, tema que debe abordase con valor y sensibilidad
Salud Mental

La muerte y los niños, tema que debe abordase con valor y sensibilidad

Share
Share

Por Dra. Margarita Mendoza

Hablar de la muerte con los niños sigue siendo uno de los mayores tabúes familiares. Muchos adultos evitan el tema por miedo a causar dolor o confusión, pero los especialistas coinciden en que la sinceridad, la sencillez y el acompañamiento emocional son las mejores herramientas para ayudarles a comprender una pérdida.

Hablar con naturalidad no significa hacerlo sin sensibilidad. Es, más bien, reconocer que la muerte forma parte de la vida y que los niños pueden ir entendiendo este concepto poco a poco. 

“Los niños necesitan saber que la muerte existe, igual que existe el nacimiento o el paso del tiempo. Lo importante es adaptar la explicación a su edad y responder según lo que ellos pregunten, sin mentir ni inventar historias que puedan generar miedo o desconfianza”, señala la psicóloga infantil Marcela Gómez, especialista en duelo infantil.

Cada niño da las señales de cuánto desea saber. Algunos se conformarán con una explicación breve —del tipo “el cuerpo dejó de funcionar y ya no siente dolor”—, mientras otros querrán saber más. En cualquier caso, los expertos recomiendan no esquivar las preguntas ni ofrecer respuestas fantasiosas. Si un adulto no sabe qué decir, puede simplemente admitirlo. 

Los momentos cotidianos son buenas oportunidades para abordar el tema sin dramatismo. La muerte de una mascota o el fallecimiento de un pariente lejano pueden servir para hablar de la pérdida, del ciclo de la vida y de la importancia de expresar lo que sentimos. 

En estos casos, pequeños rituales pueden ayudar: enterrar al animalito en el jardín, dibujar recuerdos, escribir una carta o compartir lo que más se extraña del ser querido. Estos gestos simbólicos ayudan a canalizar el duelo y a comprender que sentir tristeza no está mal.

Si la familia profesa una religión, se pueden transmitir sus creencias de manera sencilla, explicando lo que piensan sobre la vida después de la muerte. En cambio, si no se tiene una fe particular, se puede hablar de la naturaleza: que la materia y la energía no desaparecen, sino que se transforman. Incluso pueden hacerse pequeños experimentos o comparaciones con las estaciones del año para mostrar cómo todo cambia y se renueva.

El tema raramente se aborda en los centros escolares, donde las diferencias familiares y culturales suelen pesar. Sin embargo, cuando ocurre una pérdida dentro de la comunidad educativa, es importante que el colegio permita un espacio para el duelo. 

Si el niño manifiesta tristeza persistente, pesadillas, miedo constante o comportamientos regresivos, se recomienda buscar ayuda profesional. Cada niño vive el duelo a su ritmo, y forzar una recuperación rápida puede ser tan dañino como negar el dolor.

Share
Related Articles

 Si la envidia fuera ti-a…

Por Dra. Margarita Mendoza/Colaboradora VD La envidia es una emoción presente en...

Síndrome del corazón congelado

Por Dra. Margarita Mendoza Le llaman el Síndrome del Corazón Congelado y...

Por ley: prohibidas redes sociales

Por Dra. Margarita Burgos/colaboradora Voz de la Diáspora Australia se convirtió recientemente...

Coser, Bordar, manualidades: Regalo navideño y buen año nuevo

Por : Dra. Margarita Mendoza Cada Navidad suele traer consigo reflexiones, balances...