Redacción Voz de la Diáspora
En un entorno donde la tecnología evoluciona más rápido que los currículos académicos, la educación superior en América Latina enfrenta un diagnóstico urgente: o se transforma de inmediato o perderá su razón de ser frente a un sector productivo que ya no espera por ella.
Así lo establece el informe “Panorama Estratégico 2025” de SénecaLab, que revela que mientras las instituciones debaten procesos internos, sus estudiantes ya están aprendiendo Inteligencia Artificial fuera del sistema formal.
La Dra. Adriana Angarita, CEO de SénecaLab y presidenta de Innkind FIED LATAM, ha sido enfática al señalar que la burocracia actual es la barrera más alta para el progreso regional.
Según Angarita, el concepto de “innovar sin permiso” invita a la creación de marcos ágiles que permitan experimentar y aprender del error en tiempo real, preparando a los jóvenes para un mercado laboral donde la adaptabilidad es la moneda de cambio.

Las cifras del estudio son alarmantes. En una región con 85 millones de jóvenes, solo 18 millones acceden a la universidad, dejando a 51 millones de personas sin educación formal para enfrentar un mercado que demanda 15 millones de nuevos empleos anuales.
La desconexión es tal que el 74% de las empresas no encuentran trabajadores con las habilidades requeridas, lo que ha llevado a grandes corporaciones a invertir la mayoría de su presupuesto educativo en formación interna en lugar de apostar por la academia tradicional.
El informe también destaca el potencial económico de la transformación. Por cada dólar invertido en Inteligencia Artificial y datos, el retorno puede alcanzar hasta los 5.2 dólares. Además, se estima que un aumento del 10% en la cobertura educativa impactaría positivamente el PIB en un 1.5%.
Para capitalizar esto, Angarita propone transitar hacia el modelo de “Multiversidad”, donde el éxito se mida por la empleabilidad y el impacto social, y no solo por la posición en rankings externos que las instituciones no controlan.
La articulación entre academia, sector productivo, gobierno y tecnología se posiciona como un eje central para redefinir la calidad educativa en un contexto de innovación constante. Frente a la velocidad del cambio, la pertinencia y el impacto emergen como nuevos indicadores clave, mientras que el modelo de multiversidad se presenta como una alternativa preparada para responder a un futuro incierto.
“La empleabilidad y el impacto social son hoy los nuevos indicadores de excelencia”, concluye la CEO de SénecaLab.
El próximo mes de mayo, la ciudad de Panamá será sede de la octava edición de Innkind FIED LATAM 2026, un encuentro que reunirá a instituciones de educación superior de toda Latinoamérica con el objetivo de repensar el aprendizaje, la equidad y la empleabilidad en la región. El evento contará con la participación de líderes de 24 países, entre rectores, representantes gubernamentales y corporativos, así como delegados de organismos multilaterales y embajadas.
El evento también incluirá mesas especiales de diálogo enfocadas en la regulación y la acreditación de la educación superior en un contexto de avance tecnológico, en las que participarán autoridades, expertos y tomadores de decisión de distintos países de América Latina. Estos espacios buscarán abrir el debate sobre la actualización de los marcos normativos para responder a las nuevas dinámicas del aprendizaje y la innovación educativa.
Más información: www.innkind.com