Por H. Murcia
Estados Unidos – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la destitución de Kristi Noem como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), convirtiéndola en la primera integrante del gabinete removida durante su segundo mandato. La decisión fue comunicada públicamente por el propio mandatario y marca uno de los cambios más significativos en la estructura del gobierno desde su retorno a la Casa Blanca.
La salida de Noem se produjo tras semanas de controversias políticas y cuestionamientos en el Congreso sobre su gestión al frente del DHS. Entre los temas más polémicos estuvieron operativos federales en Minneapolis que terminaron con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, así como críticas bipartidistas a su manejo de las políticas migratorias y la conducción del departamento.
También generó fuerte debate una campaña publicitaria del DHS valorada en más de 200 millones de dólares destinada a promover la “autodeportación” de migrantes. Legisladores denunciaron que el contrato se otorgó sin los procedimientos habituales de licitación y que la campaña tenía un fuerte componente de promoción personal de la propia Noem. Durante audiencias en el Senado, la funcionaria fue duramente interrogada sobre el origen y la aprobación de ese gasto.
Tras su destitución, Trump anunció que propondrá al senador republicano por Oklahoma, Markwayne Mullin, como nuevo secretario de Seguridad Nacional, aunque su nombramiento deberá ser confirmado por el Senado estadounidense. Mullin es considerado un aliado político cercano al presidente y ha respaldado posiciones de línea dura en materia migratoria.
A pesar de su salida del gabinete, Noem no abandonará la administración. El presidente informó que asumirá un nuevo cargo como enviada especial para la iniciativa regional de seguridad denominada “Shield of the Americas”, un proyecto orientado a reforzar la cooperación hemisférica en materia de seguridad y migración.