Redacción Voz de la Diáspora
Contrarrestar el avance de la plaga del gusano barrenador en las Américas exige una mayor producción de moscas estériles desde los actuales 100 millones por semana a 600 millones a futuro, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
En medio de la escalada de casos, FAO explicó que la respuesta de las Américas frente al resurgimiento del gusano barrenador del ganado (GBG) pasa por una apuesta sin precedentes que considera la ciencia, la innovación y la cooperación regional.

“Para contener la expansión de esta plaga, será necesario multiplicar por seis la producción semanal de moscas estériles, pasando de los 100 millones que se generan actualmente a unos 600 millones”, dijo la FAO en un comunicado.
Agregó que aumentar la producción “…permitiría reducir significativamente la población del insecto y disminuir los nuevos casos en un periodo aproximado de entre 12 y 18 meses”, no obstante, advierte que para erradicar de forma definitiva la plaga serán necesarios “varios años de trabajo sostenido y una coordinación permanente entre los países”.
En ese contexto, la FAO en coordinación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y la Comisión Panamá–Estados Unidos (EE.UU.) para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG) han reforzado la Técnica del Insecto Estéril (TIE) que en 2006 fue eficaz para erradicar el insecto desde Panamá hasta México, dijo el organismo.

COPEG, es una alianza única en la región, desde 2006 opera una Planta Productora de Moscas Estériles única ubicada en sus instalaciones al este de la capital panameña.
Panamá es vital en la lucha contra el gusano barrenador, hasta junio de 2023 fue considerado una barrera biológica para frenar la plaga para el resto de los países de Centro y Norte América a través de la dispersión de moscas estériles desde el lago Bayano hasta 20 millas náuticas en Colombia.
Sin embargo, la realidad ha ido cambiando, las moscas ya no se dispersan en la zona, y en julio de ese mismo año, el país declaró un brote de la enfermedad a nivel nacional. En la actualidad hay casos de gusano barrenador en toda Centroamérica, México, y más reciente en Estados Unidos.

Producción de moscas estériles en Panamá
La planta de COPEG que es administrada de forma conjunta por Panamá y Estados Unidos produce alrededor de 100 millones de moscas estériles cada semana, pero la FAO considera que en este momento no responde a la magnitud del brote que enfrenta la región.
Por ello, además de fortalecer las operaciones de la planta ubicada en Panamá, también inició la producción y liberación de moscas estériles otra ubicada en Metapa en el Estado de Chiapas, México, mientras se prevé el desarrollo de una nueva planta en Texas (Estados Unidos) en un tiempo no precisado.
“El objetivo es incrementar la producción regional y acercar el suministro a las zonas donde el riesgo es mayor”, explicó FAO.

La Técnica del Insecto Estéril lleva décadas de existencia, y es efectiva para romper el ciclo biológico del gusano barrenador, ya que se crían millones de moscas en condiciones controladas, se esterilizan mediante radiación, y son liberadas en las zonas afectadas.
Al aparearse con las moscas silvestres, estas no producen descendencia, lo que reduce de manera progresiva la población del insecto sin recurrir al uso masivo de plaguicidas.
La importancia de contener el gusano barrenador en el continente trasciende el ámbito sanitario, ya que impacta la industria alimenticia, y en general la economía considerando, que según FAO América aporta cerca del 28 % de la producción mundial de carne bovina, y entre el 7 % y el 10 % de la leche que consume el planeta.

“Una expansión sostenida de esta plaga podría comprometer la producción pecuaria, afectar los ingresos de miles de familias rurales y representar un riesgo para la seguridad alimentaria de toda la región”, afirmó.
Alerta, puede infectar humanos y mascotas
El gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) puede afectar a todo ser vivo de sangre caliente, animales o personas, lo que significa que no solo ataca al ganado, de todo tipo, sino también a animales domésticos como perros y gatos.
Lo más peligroso es que desde afuera apenas se observa una lesión pequeña, lo crítico se forma internamente en el cuerpo infectado, ya que el gusano va comiendo por dentro, y de no detectarse a tiempo puede destruir órganos vitales, y causar hasta la muerte.
La mosca del gusano barrenador puede depositar entre 200 y 300 huevos sobre heridas abiertas y, al nacer, las larvas se alimentan del tejido vivo, provocando una miasis cutánea que puede ocasionar lesiones severas e incluso la muerte del animal si no se atiende de manera oportuna.

La FAO advierte que aumentar la producción de moscas estériles constituye únicamente uno de los pilares de la estrategia regional, el éxito también dependerá del fortalecimiento de los servicios veterinarios, capaces de detectar rápidamente los casos, atender los animales afectados, y mantener una vigilancia epidemiológica permanente.