Redacción Voz de la Diáspora
El Salvador – A medida que avanza el segundo trimestre de 2026, el mercado cripto de América Latina podría ser la clave para el futuro del continente. Y El Salvador se está posicionando como uno de los principales laboratorios reguladores de esta transformación.
La región procesó más de 1,5 billones de dólares en volumen de transacciones entre 2022 y mediados de 2025, creciendo un 63 %interanual, lo que la convierte en una de las regiones cripto de más rápido crecimiento a nivel mundial. Aunque en El Salvador, los volúmenes son modestos (3.500 millones de dólares), su Ley de Emisión de Activos Digitales (LEAD) proporcionó uno de los primeros marcos nacionales integrales para activos tokenizados.

Los gobiernos latinoamericanos deberían estar incentivados a adoptar Sandboxes regulatorios similares, entornos controlados donde las empresas puedan probar bonos tokenizados o proyectos de Activos del Mundo Real (RWA) bajo la supervisión del regulador.
«Marcos integrales que prioricen la confianza, la interoperabilidad y la innovación serán fundamentales para convertir el crecimiento rápido en escala económica a largo plazo. No estamos aquí para hablar de adopción futura, sino para mostrar una infraestructura funcional, donde una regulación clara y técnicamente fundamentada actúe como puente entre la historia financiera tradicional de América Latina y su futuro descentralizado«, explica Fabián Delgado, responsable de Desarrollo de Negocio para Colombia y LATAM en Bitfinex.
La prueba de lo anterior es que Bitfinex obtuvo recientemente una licencia de Proveedor de Servicios de Activos Digitales (DASP) para operar en El Salvador, ampliando aún más su presencia regulada en el país. Bitfinex Securities y Bitfinex Derivatives ya cuentan con entidades licenciadas en El Salvador, y esta nueva licencia allana el camino para que Bitfinex sirva a sus clientes en operaciones al contado, derivados y valores tokenizados.
Para Bitfinex, la licencia refuerza su presencia en América Latina. El anuncio también llega en un momento en que Bitcoin ha alcanzado su máximo en tres meses, aumentando la atención sobre el papel de El Salvador en los activos digitales y servicios financieros basados en blockchain.
Sin embargo, este crecimiento se está desarrollando junto con las persistentes ineficiencias en las finanzas tradicionales. Según el Informe de Inclusión de Mercado 2025 de Bitfinex Securities, estas fricciones generan «latencia de liquidez», donde el capital existe pero no puede moverse de forma eficiente.
Para Bitfinex, la bolsa de Bitcoin más antigua del mundo, la oportunidad es clara: una regulación que transforme Bitcoin y las criptomonedas de una actividad paralela en una infraestructura financiera central no sólo impulsará el mercado cripto, sino que también tendrá el potencial de cerrar la brecha entre el crecimiento actual de Latam y su surgimiento como centro financiero global.
Aquí tienes cinco formas en que una regulación inteligente puede desbloquear el potencial de Bitcoin y las criptomonedas en América Latina para todos.
1) Transformar el capital inactivo mediante la tokenización
El informe de Bitfinex destaca que las pymes en LatAm se enfrentan a costes prohibitivos y a largos periodos de espera para acceder a los mercados de capital tradicionales. Al implementar infraestructuras tokenizadas, los gobiernos pueden ir más allá de la regulación como supervisión y avanzar hacia la promoción de oportunidades de bajo riesgo y alta accesibilidad.
Al implementar leyes que reconozcan la propiedad fraccionada sobre la blockchain, los gobiernos pueden permitir que un proyecto de infraestructura de 10 millones de dólares se divida en 10.000 tokens digitales. Esto reduciría los costes de emisión de más del 10% a solo 2% a 4%, y potencialmente reduciría los tiempos de venta a entre 60 y 90 días, según los primeros benchmarks de tokenización.
Plataformas como Bitfinex Securities, el brazo regulado de Bitfinex especializado en la emisión y negociación de activos digitales tokenizados, ya están construyendo la infraestructura necesaria para emitir y negociar activos tokenizados, demostrando cómo la claridad regulatoria podría permitir la rápida expansión de estos modelos en toda la región.
Los gobiernos también están señalando su intención de regular directamente la tokenización de activos; El Banco central de Brasil ha identificado los activos tokenizados como un área prioritaria de supervisión. Esto demuestra que la orientación política ya existe. Ahora, el reconocimiento formal de activos tokenizados puede permitir mercados de emisión escalables. «América Latina ya no es un mercado emergente de criptomonedas, sino pionero y operativo», explica Fabián Delgado, responsable de desarrollo de negocio para Colombia y LATAM en Bitfinex. «Los desarrollos regulatorios de 2025 y principios de 2026 apuntan a un claro cambio de una adopción fragmentada a una infraestructura financiera integrada», añadé.
2) Integración de stablecoins en la infraestructura de pagos
Las stablecoins ya funcionan como vías de pago de facto en la región, pero sin una integración regulatoria completa. En países como Argentina y Colombia, durante mucho tiempo se han utilizado como herramienta de cobertura contra la inflación, mientras que en Brasil más del 80% de los flujos están relacionados con stablecoins, impulsando pagos transfronterizos y remesas.
Los reguladores ya están respondiendo: el banco central de Brasil ha comenzado a clasificar las transacciones de stablecoins dentro de los marcos de divisas, señalando un avance hacia la integración financiera formal. Una regulación integral debería otorgar un estatus legal claro a las stablecoins vinculadas al dólar estadounidense como herramienta de liquidación. Al integrar stablecoins en sistemas de pago nacionales (como el Pix de Brasil o los ferrocarriles en tiempo real Bre-B de Colombia), los gobiernos pueden facilitar la liquidación transfronteriza las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Esto transformaría las stablecoins de un sistema financiero paralelo en crecimiento a una autopista totalmente incorporada para el tesoro corporativo y el comercio internacional.
3) Construir confianza institucional mediante la transparencia
El mercado cripto de América Latina está evolucionando progresivamente hacia comportamientos de inversión más estructurados, incluyendo la demanda de activos digitales de menor riesgo y productos que generen rendimientos. Con la región convirtiéndose en uno de los mercados de capital riesgo de más rápido crecimiento a nivel mundial, combinar la rápida adopción de Bitcoin y las criptomonedas con una regulación reconocida es la forma más segura de atraer nueva inversión institucional y recompensar a los inversores existentes.
Países como Argentina, México y Chile han implementado o ampliado los regímenes de licencias y cumplimiento AML/KYC para los intercambios, alineándose con los estándares globales. Pero los gobiernos deberían ir un paso más allá y exigir pruebas de reservas y auditorías transparentes para todas las plataformas que operen en la región. Un método robusto y transparente de regulación inmobiliaria construiría la confianza institucional necesaria para pasar del trading especulativo a la asignación de capital a largo plazo, asegurando que el dinero institucional permanezca dentro del ecosistema regional.
4) Fortalecimiento de los puntos de entrada al mercado
Los exchanges centralizados siguen siendo la principal puerta de entrada a los mercados cripto, lo que los convierte en una prioridad regulatoria. Los gobiernos deberían modelarse según la Ley de Activos Virtuales (BVAL) de Brasil, estableciendo a los bancos centrales como autoridades que aplican estrictos requisitos de KYC/AML y de intercambio de datos bajo la «Regla de Viaje». Estandarizar estos puntos calientes hace que la transición del fiat a las criptomonedas sea fluida y segura para los millones de usuarios en México, Argentina y Colombia que utilizan plataformas locales como Bitso o Mercado Bitcoin.
5) Acelerar la innovación mediante sandboxes regulatorios
Esto fomenta una cultura de innovación de «fracasa rápido, aprende rápido», asegurando que la región no solo consuma Bitcoin y tecnología de criptomonedas, sino que también construya la infraestructura para el resto del año y más allá. «El siguiente paso es la coherencia», añade Delgado.