Texto y Fotos: Wilfredo Díaz
Facultad de Ciencias Agronómicas UES
Cuando se habla de la canasta básica alimentaria de El Salvador, donde
se ha dejado de cultivar productos agrícolas importantes, nos referimos a la alimentación diaria que consume una familia. Tiene que ver con la nutrición energética integral y proteica del ser humano.
La UES, impulsa un proyecto agrícola de raíces y tubérculos como el camote, yuca, malanga, tiquisque, cúrcuma, jengibre, ñame y papa del aire, cultivos claves para contribuir a la Soberanía y Seguridad
Alimentaria y Nutricional (SSAN) de la población salvadoreña.

germoplasma de raíces y tubérculos.
Hace muchos años, los seres humanos empezaron a domesticar plantas silvestres comestibles nutricionales, la primera en descubrir fue la papa, les gusto el sabor, la domesticaron, cultivaron y descubrieron
proteínas, con el tiempo agregaron la yuca y camote. Estos productos, no están incluidos en la canasta básica alimentaria del país, que desde hace 42 años no se actualiza. Algunos países de Centroamérica,
ya lo hicieron en los últimos años.
Existe una biodiversidad de raíces y tubérculos como la yuca, zanahoria, papa, jengibre, cúrcuma, camote y remolacha, que pueden ayudar a la seguridad alimentaria y cambio climático, por sus nutrientes naturales, vitaminas, carbohidratos, almidón, minerales y fibra. Se conocen como plantas subterráneas, sirven como reserva de agua y energía para su crecimiento.

desarrollan experimentos de control de calidad y poscosecha del
camote.
Autoridades de la Facultad de Ciencias Agronómicas, a través de Investigadores de los departamentos de Fitotecnia y Agroindustria, la Estación Experimental y de Prácticas (EEP) y estudiantes de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, desarrollan el proyecto de proyección social “Fomento en la Producción y Procesamiento de Especies Hortícolas de Raíz y Tubérculos, con
potencial nutricional, agro industrial y medicinal en El Salvador”, para impulsar soluciones a los agricultores frente a la inseguridad alimentaria y nutricional, que atraviesa El Salvador, por falta de
políticas agrícolas públicas.
Para conocer el desarrollo de este sistema agrícola, visite la Estación Experimental y de Prácticas de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, ubicado en el municipio
de San Luis Talpa, departamento de la Paz. Los investigadores y estudiantes, desde la aplicación del método científico, tienen claro del trabajo a desarrollar, con seguridad y concentración, no pueden
fallar en tener datos exactos.

Agronómicas monitorean la parcela agroecológica MIAF, establecida en
los terrenos de los agricultores de la Cooperativa San Cristóbal
ubicada en Santiago Nonualco, La Paz.
Llegamos al lugar, los ingenieros dan indicaciones de las actividades agrícolas a realizar. Distribuyen el trabajo y paso a paso sacan el producto. Lo seleccionan por peso, tamaño y calidad, lo trasladan al laboratorio, para hacer su proceso de análisis de inocuidad alimentaria e identificar su sabor. Estas pruebas se hacen, antes de desarrollar el proyecto con los agricultores, para ver la calidad del producto que se cultiva. Con algunos de ellos, ya se está aplicando esta técnica en sus parcelas. Ya tienen resultados positivos y productivos.
Los investigadores y estudiantes de la UES, continúan analizando la caracterización morfológica de las raíces y tubérculos, su estructura, rasgo, tamaño, forma, color, calidad de raíz y células. El docente y jefe del departamento de Fitotecnia de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, Oscar Rodríguez, asegura que el proyecto se enfoca en la producción y procesamiento de especies
hortícolas de raíz y tubérculos con potencial nutricional, agro industrial y medicinal en El Salvador. Disponen de un banco o colección viva de germoplasma de raíces y tubérculos, que garantizará disponer material vegetativo (semilla) para los agricultores y empresarios agrícolas.

Agronómicas monitorean la parcela agroecológica MIAF, establecida en
los terrenos de los agricultores de la Cooperativa San Cristóbal
ubicada en Santiago Nonualco, La Paz.
“Cultivar estos alimentos, ayudará a mejorar la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional en el país. Actualmente la agricultura está abandonada. Se practica una agricultura convencional que se fundamenta
en el uso irracional de agrotóxicos y sobre explotación de los recursos naturales y medioambiente. El tema de la alimentación debe preocuparnos a todos, Panamá, Honduras, Costa Rica y Guatemala, han actualizado su canasta básica alimentaria en los últimos años y El Salvador, tiene 42 de no hacerlo, es preocupante”.
“Estas plantas se conocen como tubérculos, tallos o raíces, almacenan nutrientes y almidón. Actualmente, investigamos tres variedades de yuca, cuatro de camote, dos de malanga blanca y morada, el ñame,
jengibre, tiquisque, cúrcuma y papa del aire, todos son recursos fitogenético nativos, que sirven de alimento. Ninguno de ellos está en la canasta básica, lo cual son importantes para el ser humano”.
“Se necesita impulsar estos sistemas agroalimentarios sostenibles, para recuperar el sector agrícola en el país y que la agricultura sea rentable en el país. El proyecto, es una alternativa de cultivos para no dañar la tierra y mejorar la soberanía y seguridad alimentaria y nutricional del país. Esto va acompañado con docentes, investigadores, estudiantes y agricultores, para fomentar el emprendedurismo en la producción, agroindustria y comercialización de estos productos”.

Agronómicas monitorean la parcela agroecológica MIAF, establecida en
los terrenos de los agricultores de la Cooperativa San Cristóbal
ubicada en Santiago Nonualco, La Paz.
“Este proyecto, permite tener una vinculación entre la academia y agricultores, con asistencia técnica y científica. Llevamos agricultores de San Luis Talpa del departamento de la Paz, a la estación experimental de la UES, para que vean las parcelas de cultivos que se han establecido como vitrinas tecnológicas exitosas.
Con estos resultados, los agricultores quedaron sorprendidos y motivados, ya estamos aplicando esta tecnología en sus parcelas bajo la modalidad de Milpa Intercalada con Árboles Frutales (MIAF)”,
concluye el investigador de la UES, Oscar Rodríguez.
Mejorar la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional de El Salvador, es tarea de todos
Los investigadores de la UES, continúan impulsando este sistema agrícola en algunas zonas del país, lo cual va de la mano con el proyecto 7GT-UES, que se fundamenta en Sistemas Agroecológico de Milpa Intercalada con Árboles Frutales MIAF, ayudando a tener una diversidad de cultivos y contribuir a mejorar la economía circular de los agricultores y su familia.
Según la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO, aseguran que a nivel mundial, muchas personas continúan siendo afectadas por la inseguridad alimentaria y las zonas más vulnerables es la rural y el campo. Hay otro factor, que lastima el bolsillo de los seres humanos, el precio de los alimentos, se viene incrementando desde el 2023 hasta la fecha.

Oscar Rodríguez, verifican el registro de parámetros morfológicos y
fisiológicos del cultivo de camote.
Un estudio realizado por la UCA indica, que en el 2024, unas 942 mil personas sufrieron el problema de inseguridad alimentaria. El SICA indica, que unas 907 mil personas en el 2022, ya sufrían de este
problema, y se debe a muchos factores por ejemplo, no somos un país auto sostenible en materia de producción agrícola, es decir no se produce ni lo que se necesita.
Canasta Básica Alimentaria de Centroamérica
*Panamá en el 2015, incluyó 59 alimentos.
*Honduras en el 2020, incluyó 30 alimentos.
*Costa Rica en el 2010, incluyó 52 alimentos.
*Guatemala en el 2024, incluyó 66 alimentos.
*El Salvador apenas tiene 22 productos básicos.
Esto es preocupante para el país. El costo de la canasta básica desde el 2021 a la fecha, tiene un incremento del 20 o 30 %, esto indica, que se debería tener una canasta básica con 42 alimentos. Es decir, si la canasta básica alimentaria subió los salarios deben mejorarse. En el país, las cosas funcionan al revés, lo poco que le suben al salario mínimo, al comprar un producto, ya viene con un triple costo del precio real, teniendo como resultado una extrema pobreza.

realizan cosecha y control de calidad de camote.