Redacción Voz de la Diáspora
Panamá- El gigante naviero danés Maersk y la empresa suiza MSC asumirán las operaciones de dos puertos clave del Canal de Panamá tras la expulsión de su operador con sede en Hong Kong el mes pasado, según anunció el gobierno panameño el lunes.
La Corte Suprema de Panamá anuló el mes pasado un contrato con el conglomerado CK Hutchison Holdings como operador de los puertos de Balboa y Cristóbal en la famosa vía interoceánica tras impugnaciones legales.

El caso se originó a raíz de demandas que datan de 2021 y una auditoría gubernamental en 2025 que alegaba irregularidades.
El lunes, el gobierno panameño asumió formalmente el control de las instalaciones portuarias, incluyendo grúas, vehículos, sistemas informáticos y software, en virtud de un decreto que busca garantizar su correcto funcionamiento hasta que se adjudique una nueva concesión en un plazo de 18 meses.
Según el plan, dos grupos navieros operarán temporalmente los puertos. Una unidad de AP Møller-Maersk supervisará el puerto de Balboa, en el lado Pacífico del canal, mientras que la rama portuaria de MSC gestionará el puerto de Cristóbal, en el lado Atlántico.
Maersk y MSC no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios. La unidad Panama Ports Company de CK Hutchison indicó que no tenía comentarios inmediatos.
MSC formó parte de un consorcio, que también incluía a BlackRock, que llegó a un acuerdo el año pasado para adquirir una participación del 90% en la unidad que gestiona los dos puertos.
El acuerdo de 23 000 millones de dólares recibió elogios del presidente estadounidense, Donald Trump, quien lo consideró una señal de que su administración estaba «recuperando» el canal. Sin embargo, Pekín insistió posteriormente en que el gigante naviero estatal chino, Cosco, debía tener una participación mayoritaria, lo que llevó a los compradores a reconsiderar la decisión.

Alberto Alemán Zubieta, exadministrador del canal y quien ha sido designado para liderar un equipo técnico que supervise el período de transición, afirmó que el acuerdo no implica una expropiación de la maquinaria y el equipo en ambos puertos.
“Esto es lo que se conoce como una ocupación para garantizar que los puertos puedan seguir operando. Reconocemos que el equipo pertenece a [una unidad de Hutchinson]”, añadió.
Hutchison ha llevado a Panamá a arbitraje tras el fallo de la Corte Suprema y Pekín ha advertido que el país centroamericano pagará un alto precio por la decisión.
Pekín ha invertido importantes sumas en Panamá desde que el país cambió su reconocimiento diplomático de Taiwán en 2017. La ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, afirmó que no habrá despidos.