Por Cristabel Orellana
El Paisnal se llenó de risas, juegos y un mensaje de fe gracias a la labor de «Algo Bueno», el brazo social del Centro Cristiano de Adoración (CCA), que festejó el Día del Niño junto a más de 150 pequeños este pasado 10 de octubre.
Hay momentos en los que la bondad deja de ser una palabra abstracta y se convierte en abrazos, cantos y miradas iluminadas por la ilusión. Eso fue lo que se vivió en la comunidad Sitio Viejo, en el Distrito de El Paisnal, donde aproximadamente 150 niños y niñas celebraron su día rodeado de un amor que trasciende lo material.

En un entorno donde muchas veces las carencias pesan, este día lo único que se sintió fue la pureza de una infancia feliz. Detrás de este despliegue de alegría se encuentra Algo Bueno, un ministerio cristiano sin fines de lucro de la iglesia Centro Cristiano de Adoración (CCA).
Con tres años de trayectoria, esta iniciativa recorre el país con una meta clara: Demostrar con hechos, y no solo con palabras, que una fe activa tiene el poder de sanar y transformar realidades.
Una segunda oportunidad para amar
El motor de este ministerio late con una gratitud profunda. Miguel Manzano, Pastor de CCA y Director Ejecutivo de Algo Bueno, comparte el testimonio que encendió esta llama: El ministerio nació en su corazón tras superar una difícil batalla contra el cáncer.
Al recibir de Dios una segunda oportunidad de vida, comprendió que su tiempo en la tierra tenía un propósito sagrado: hacer historia en el corazón de los más vulnerables. “Es una bendición inmensa el poder llegar a tantos corazones, desde el más pequeño hasta el más grande”, expresa conmovido, sabiendo que cada sonrisa infantil es un milagro compartido.
La celebración en El Paisnal reflejó la belleza de esta entrega, recordándole a cada menor que no está solo en este mundo. Esmeralda Serrano, Pastora de la Iglesia Bethel (filial Apopa), fue testigo de las miradas de asombro de los pequeños: “Hemos visto cuántos niños necesitan escuchar la palabra del Señor. Esperamos que este ministerio siga creciendo y que, por donde sea que este grupo camine, Dios siga abriendo brechas”.
El agradecimiento también resonó con fuerza en las familias de la zona. Vanessa Acosta, Presidenta de la Directiva de Sitio Viejo, expresó su profunda gratitud por el tiempo, el esfuerzo y el amor desinteresado dedicado a festejar a sus niños, transformando lo que pudo ser un día común en un recuerdo que atesorarán para toda la vida.
Una fe activa que sale del templo
Para Algo Bueno, pertenecer a la familia de CCA es el impulso diario para movilizar manos voluntarias y recursos hacia donde el dolor o el olvido intentan ganar terreno.
Ya sea en una zona rural o urbana, su propósito sigue intacto: servir con alegría y dejar una huella eterna. Esta jornada en El Paisnal cierra un capítulo más de bendición en sus tres años de historia, reafirmando que hacer el bien con amor es la forma más pura de reflejar el cielo en la tierra.
Tu generosidad puede cambiar una historia
Detrás de cada refrigerio, de cada juguete y de cada mensaje de esperanza compartido en El Paisnal, hubo un corazón generoso que decidió dar. Pero las necesidades no terminan y todavía hay miles de niños esperando en comunidades vulnerables de nuestro país.
Así como el pastor Miguel recibió una segunda oportunidad para vivir y servir, hoy tú tienes la oportunidad de ser el milagro que una familia está pidiendo en oración. Para que la labor de Algo Bueno continúe llegando a más rincones, necesitamos el apoyo de personas altruistas y empresas con propósito social.
No dejes que el impacto se detenga.
Conéctate hoy mismo con ellos a través de sus redes sociales en Facebook, Instagram y TikTok para realizar tu donación o sumarte como voluntario. ¡Tú también puedes ser parte de Algo Bueno!