Redacción Voz de la Diáspora /Por Nicolás de Cárdenas colaboración aciprensa
Durante la estancia del Papa León XIV en Barcelona, donde en la tarde del miércoles 10 de junio celebró una Misa en el centenario de Antonio Gaudí y bendijo la Torre de Jesucristo de la Basílica de la Sagrada Familia, Valentina Sánchez, una niña invidente de 13 años, logró emocionar de forma particular al Pontífice.
La pequeña tuvo la oportunidad de describir al Santo Padre cómo percibe la torre con la ayuda de una maqueta táctil, ofreciendo detalles de su estructura, sus formas y volúmenes, a través de la información que percibe con sus manos.

Según ha detallado la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE), Valentina, momentos antes de este momento imborrable, explicó que “estaba emocionada y entusiasmada, pero no nerviosa, por conocer a una de las personas más importantes del mundo”, en referencia al Papa León XIV.
Valentina padece una atrofia óptica hereditaria conocida como enfermedad de Leber, que le permite distinguir únicamente luces y sombras y desde que se la diagnosticaron, con apenas un año, se afilió a la ONCE, que la ha acompañado en todo su proceso educativo desde 2014.

Valentina vive a escasos metros de la basílica y está estudiando el primer curso de Secundaria en un colegio del barrio. Como ella, más de 7.000 estudiantes con discapacidad son atendidos por la ONCE para recibir la educación junto a los estudiantes videntes, en sus mismas aulas. Además, acude al Centro de Recursos Educativos de Barcelona, donde complementa su educación.
La pequeña estudia violín y aspira a ser concertista. Entre sus aficiones, se encuentra viajar en familia y leer. Tanto es así que su profesor en la ONCE, Ramon Coma, destaca que “devora los libros en braille”.
Una familia ligada a la Sagrada Familia
La vinculación de Valentina y su familia con el templo de la Sagrada Familia no es sólo una cuestión de vivir en el mismo barrio donde se edifica desde hace más de 100 años. Su padre, Francisco, ingeniero de profesión, trabajó durante años en la basílica.
Según detallan desde la ONCE, Francisco compartió con su hija un deseo: “Algún día sería muy bonito ver juntos la Sagrada Familia cuando esté terminada”.
Aunque aún queda para ese momento, ayer pudieron cumplir parte de ese sueño, de alguna manera, cuando asistieron juntos a la bendición de la torre por parte del Papa y Valentina le regaló a León XIV un dibujo de cómo ve ella “con el corazón” la Torre de Jesucristo.