Redacción Voz de la Diáspora/agencias
El Corredor Interoceánico de Guatemala es una iniciativa privada de infraestructura logística multimodal que busca conectar los océanos Atlántico y Pacífico a través de una franja territorial continua de 372 kilómetros.
El proyecto contempla el desarrollo progresivo de un sistema de transporte e infraestructura integrado por puertos, ferrocarril, carreteras de servicio, sistemas de tuberías, fibra óptica, centros logísticos, zonas francas y parques industriales.
Su propósito es aprovechar la posición geográfica de Guatemala para convertir al país en una plataforma logística capaz de conectar mercados, movilizar mercancías, atraer inversión y generar nuevas oportunidades de desarrollo en los territorios que forman parte de la ruta.

El Corredor Interoceánico de Guatemala trabaja desde hace más de dos décadas con una visión compartida: conectar los océanos Atlántico y Pacífico y convertir esa conexión en nuevas oportunidades para los territorios del país.
Antes de hablar de puertos, ferrocarriles o parques industriales, el proyecto comenzó con un proceso de diálogo y organización territorial.
Familias, comunidades y autoridades locales fueron conociendo la propuesta y sumándose voluntariamente a una ruta que prometía acercar inversión, empleo y actividad económica a sus municipios.
Con el paso de los años, más de 3,500 familias se incorporaron como socias del proyecto. Su participación permitió integrar una franja territorial continua de 372 kilómetros, una base que hoy hace posible avanzar hacia el desarrollo de la infraestructura logística.
La permanencia del proyecto a través del tiempo también ha dependido del trabajo con comunidades organizadas y gobiernos municipales. Cada conversación, acuerdo y proceso de integración territorial ha contribuido a mantener viva una visión que comenzó mucho antes de que existieran las condiciones para iniciar su primera unidad económica.
En su totalidad, a lo largo de la franja se transportará carga pesada, además se tiene contemplado 2 vías férreas, sistemas de poliductos, conexiones de fibra óptica, centros logísticos y zonas francas. Todo esto representa una oportunidad de inversión de US$15 mil millones de dólares en el país y las regiones más pobres del país.

Guatemala posee una posición geográfica estratégica entre los océanos Atlántico y Pacífico. Su cercanía con Estados Unidos y su ubicación en el centro del istmo le permiten funcionar como una puerta hacia Centroamérica y como un punto de conexión con algunos de los principales mercados internacionales.
El Corredor Interoceánico de Guatemala busca aprovechar estas condiciones para fortalecer la capacidad del país de atraer inversión, conectar rutas comerciales y responder a las necesidades de cadenas de suministro cada vez más dinámicas e interconectadas.
Por otro lado, en Guatemala existen grandes dificultades con la infraestructura que reducen la competitividad del país para el comercio mundial. Según el Banco Mundial, “la conectividad de los puertos contribuyen a determinar los costos de comercializar las mercaderías…en
promedio los costos de los servicios de transporte en Centroamérica más altos que en otros países de la región de América Latina y el Caribe” (Cunha y Jaramillo, Banco Mundial, 2013).

A nivel mundial, la tendencia de las empresas multinacionales es la búsqueda de hubs logísticos que les permitan tener producción, ensamblaje y cadenas de valor cerca de sus mercados objetivos. Eso es una oportunidad para atraer a inversionistas que nunca habían volteado a
ver a Centroamérica y para los que solo esperaban que la oportunidad llegara.
En ese contexto, el Corredor Interoceánico de Guatemala plantea alternativas terrestres complementarias para el movimiento de cargas entre el Atlántico y el Pacífico. Un Corredor que puede crecer para operar un tren interocéanico, zonas francas, ciudades portuarias y puertos con la capacidad de recibir buques Post-Panamax.
El desarrollo integral del Corredor Interoceánico de Guatemala se plantea de manera progresiva. La inversión en infraestructura estimada es de US$15 mil millones y se distribuiría entre distintos componentes y fases de desarrollo.
El monto comprende infraestructura portuaria, ferroviaria, logística, industrial, energética y digital. Cada componente avanzará de acuerdo con sus estudios técnicos, procesos de inversión, permisos y etapas de construcción.

La Ciudad Portuaria San Jorge representa el primer componente económico que se desarrollará dentro del Corredor Interoceánico de Guatemala. Estará ubicada en Puerto Barrios, Izabal, sobre la costa atlántica del país.
El proyecto abarca aproximadamente 21 kilómetros cuadrados y cuenta con cerca de cinco kilómetros de costa sobre el Caribe. Su ubicación permitirá vincular la franja territorial del Corredor con las rutas marítimas del Atlántico y desarrollar una nueva plataforma para actividades portuarias, logísticas, industriales y comerciales.
La Ciudad Portuaria San Jorge contempla espacios para el desarrollo de infraestructura estratégica, entre ellos:
Terminales portuarias para buques Post-Panamax 24,000 TEUs
Plataformas logísticas
Zonas industriales
Áreas comerciales
Infraestructura de transporte
Instalaciones aeroportuarias

La inversión portuaria proyectada asciende aproximadamente a US$2,912.8 millones, distribuidos entre dragado, muelles, equipos, edificios e infraestructura complementaria.
La planificación técnica contempla un desarrollo portuario progresivo en
tres etapas:
Primera etapa: Durante los primeros años de operación se proyecta una capacidad ajustada de aproximadamente 5.34 millones de TEU anuales, con tres posiciones de atraque para embarcaciones de hasta 24,000 TEU.
Segunda etapa: La siguiente fase contempla la ampliación de los muelles y la incorporación de una cuarta posición de atraque, manteniendo inicialmente la capacidad ajustada.
Tercera etapa: La fase de expansión final proyecta una capacidad de hasta 7.5 millones de TEU anuales, seis posiciones para buques de hasta 24,000 TEU y un muelle alimentador para embarcaciones Panamax.
Más de dos décadas después de que comenzó a tomar forma, el Corredor Interoceánico de Guatemala avanza con la visión de convertir la posición geográfica del país en infraestructura, inversión, empleo, conectividad y competitividad.
El proyecto plantea dinamizar territorios, atraer capital, fortalecer cadenas de valor y generar condiciones para que más guatemaltecos encuentren oportunidades en sus propias comunidades. Desde la Ciudad Portuaria San Jorge hasta los municipios que forman parte de la franja, el Corredor busca conectar el territorio con los mercados internacionales y construir una nueva plataforma de desarrollo para Guatemala y la región.
EL PROYECTO EN CIFRAS:
372 kilómetros de franja territorial continua
6 departamentos
22 municipios
Más de 3,500 familias vinculadas voluntariamente al proyecto
Dos puertos de aguas profundas
Seis parques industriales contemplados
Una conexión ferroviaria entre ambos océanos
Capacidad portuaria proyectada de hasta 7.5 m