Redacción Voz de la Diáspora
El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) dijo el martes que Panamá se encuentra en alerta frente a las amenazas que podría representar este año el fenómeno de El Niño de acuerdo con los criterios nacionales de monitoreo climático, el fenómeno El Niño – Oscilación del Sur (ENOS).
«Esta condición indica que ya se observan condiciones típicas asociadas a este fenómeno y que existe una alta probabilidad de que estas se mantengan durante los próximos meses», dijo el IMHPA en un comunicado.
Agregó que según los modelos de predicción climática, «la probabilidad de que El Niño continúe influyendo en los patrones climáticos supera el 85 %, con efectos que podrían extenderse durante el resto del año 2026».

Por lo general, El Niño tiene una duración aproximada de 9 a 12 meses, aunque en algunos casos puede extenderse por más tiempo, y suele manifestarse cada 3 a 4 años.
El IMHPA dijo que eventos similares se registraron en 1997, 2002, 2009 y 2023, años en que El Niño tuvo una duración cercana a un año y cuyos impactos se intensificaron durante los últimos meses del año.
La institución especializada explicó que en las últimas semanas se han registrado temperaturas del mar superiores a lo normal en el océano Pacífico ecuatorial, acompañadas de cambios en la atmósfera, lo cual confirma el inicio de un nuevo evento de El Niño.
El fenómeno El Niño es un evento climático natural que ocurre cuando las aguas del océano Pacífico tropical se calientan más de lo normal, generando alteraciones en los patrones de lluvia, temperatura y viento que afectan a Panamá y a otras regiones del mundo de distintas maneras.
Impacto
Durante un evento de El Niño, Panamá puede experimentar cambios significativos en las lluvias y la temperatura en gran parte de la vertiente del Pacífico donde suele registrarse una disminución de las lluvias, con más días consecutivos sin precipitación y la posibilidad de que la temporada seca se prolongue, en contraste, algunas zonas del Caribe pueden presentar aumentos temporales de lluvia.
El IMHPA explicó que si bien puede llover en menor cantidad, pueden ocurrir episodios de lluvias intensas, de corta duración, en cualquier parte del territorio panameña, además se esperan temperaturas más elevadas, menor nubosidad, mayor radiación solar y reducción de la humedad; condiciones que incrementan el riesgo de sequías.
Estas variaciones climáticas pueden afectar directamente sectores clave del país, por ejemplo los recursos hídricos, debido a una menor recarga de ríos y acuíferos; la agricultura, por alteraciones en los calendarios de siembra y mayores riesgos para cultivos de subsistencia y el sector energético, especialmente la generación hidroeléctrica, por el aumento de la demanda eléctrica por el calor.

En 2023 el fenómeno de El Niño tuvo un impacto histórico en las operaciones del Canal de Panamá a raíz de la sequía extrema que llevó a la vía interoceánica a reducir los tránsitos diarios desde los ideales 36 a 24 debido a la falta de agua dulce en los lagos que abastecen el recurso para el movimiento de los buques ya que la prioridad es el consumo humano.
De la cuenca del Canal se abastecen de agua potable unos 2.5 millones de personas, más de la mitad de la población.
Además del impacto económico, las autoridades también están preocupados por los posibles riesgos para la salud asociados al calor, deshidratación y enfermedades sensibles a las condiciones climáticas, además prevén mayores desafíos para la gestión del riesgo, ante una mayor probabilidad de sequías meteorológicas y agrícolas.