Voz de la Diáspora /Texto y Fotos: Wilfredo Díaz /Facultad de Ciencias Agronómicas UES
El compost, se ha caracterizado por ser el mejor abono orgánico natural, para la jardinería y agricultura, no se utiliza material tóxico. Para hacer este fertilizante, se necesita cáscara de plátano, guineo, verduras, huevo (desechos de cocina), tierra, paciencia por su lento y efectivo proceso.
Albert Howard, se consideró como el inventor del compostaje, nació en Inglaterra en 1873 y falleció en 1947. Era botánico e investigador de hongos. Lo consideraron el padre de la agricultura ecológica moderna.
Inventó esta técnica, para no depender de químicos tóxicos, recuperar la fertilidad de suelos, mejorar la retención de agua y nutrientes de cultivos.

Se conoce como compostaje, compost o abono orgánico natural. Se utilizan cáscaras de tomate, cebolla, papa, huevo, plátano, guineo, brócoli, repollo, hojas secas y tierra. Estos materiales se mezclan e inician su proceso de descomposición. Los primeros en utilizar esta técnica fueron China, India y Japón, hace 4 mil años aproximadamente.
Este abono, tiene minerales, nitrógeno, fósforo, potasio y micronutrientes. Cuando se agrega la materia prima, se mezcla cada cierto tiempo. Se toma temperatura, con los ingredientes, se da un tiempo, mientras inicia su descomposición. Se tiene un producto de calidad, ayuda al suelo a recuperar fertilidad, retiene agua y nutrientes. Esta técnica es ancestral, se comenzó a utilizar en los años de 1980 y 90, como alternativa sostenible para reducir la dependencia de fertilizantes con químicos.

Gerardo Marroquín, docente de las carreras de Ingeniería Agronómica y Geología de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, imparte las materias: Suelos, Edafología, Sedimentología
y Sistema de Producción Sostenible, ciencia que estudia la naturaleza, composición, formación, evolución del suelo y su relación con los seres vivos, desarrolla el proyecto, “Reducción de Desechos en Comercios Informales”, nueva forma de hacer compostaje o abono orgánico natural.

“Estamos desarrollando un nuevo modelo de compostaje, se diseñó en Estados Unidos, llamado biorreactor llamado Johnson-Su, alternativa sostenible del manejo de residuos orgánicos, que mejora la fertilidad
del suelo y cultivos. Desde la Facultad de Ciencias Agronómicas de la UES, damos apoyo técnico, científico y educativo a la futura profesional, Angie Méndez, de la carrera Ingeniería Agroindustrial, quien participó en un concurso de hacer una propuesta de compostaje y ganó, ahora lo desarrolla”.
“El objetivo de este experimento, es transformar residuos orgánicos a bio fertilizante de calidad, favoreciendo al suelo, siendo un producto agrícola que brinda nutrientes. Reduce el consumo de agua, tiempo de trabajo, se utiliza poca tecnología, no tiene mal olor en su proceso y su costo es mínimo, para hacerlo se necesita paciencia”.

“Para hacerlo, hemos utilizado un barril de 200 litros, se le hacen ventanas con malla para oxigenar al compostaje. Ya armado el depósito, le ponemos los desperdicios de vegetales, hojas secas, viruta de
madera, todo mezclado, verificamos su temperatura, humedad, pH durante su desarrollo. Se controla la humedad diariamente y se riega cuando ésta baja del 20%. El resultado se obtiene en unos dos a tres meses,
comparado con otros métodos que duran seis”, asegura el docente Marroquín.
Este compostaje, tiene nitrógeno, por los vegetales, cáscaras de frutas y huevo, arroz cocido y estiércol de vaca, no debe llevar carne. Se puede trabajar en casa o en el campo, en cubeta o barriles.
Se utiliza en hortalizas o cultivos diversos. Hacer este abono orgánico natural, ayuda al medio ambiente, seguridad alimentaria y nutricional del ser humano.

como ramas, cáscaras de huevo y piedras
El tema a trabajar, nace como una propuesta de un concurso académico, social y científico, donde estudiantes de las Universidades del país como la UES, Don Bosco, ESEN y UTEC, presentaron temas relacionado al medio ambiente y las del Alma Mater, ganaron con “Reducción de Desechos en Comercios Informales”.
En este proyecto de hacer abono orgánico natural, participaron tres futuros profesionales, utilizando el método Johnson. Su, alternativa sostenible del manejo de residuos orgánicos, que mejora la fertilidad
del suelo y cultivos. El equipo estaba compuesto por: Angie Méndez, estudiante de la carrera de Ingeniería Agroindustrial, Cecia Amaya, de Veterinaria de Oriente, ambas de la UES y Kenia Valencia, de la Don Bosco.
“Hacer este trabajo es interesante, nos organizamos, asignamos tareas e iniciamos a recoger los desechos orgánicos. Trabajamos con el programa, Bootcamp, que ayuda a desarrollar prácticas y habilidades
específicas, para prepararnos y entrar al mundo laboral o emprendimiento, enfocado en soluciones reales”.
“El tema que desarrollamos, nos enseñó a ver el problema que generan los residuos orgánicos, cuando no hay un tratamiento adecuado. El compostaje que hicimos, lo aprovechamos al máximo, lo pusimos a
plantas y cultivos del vivero de la UES. Este proyecto fue financiado por el BCIE, Global Gateway, Unión Europea, Cooperación Alemana, KFW y organizado por INSERT y Diputación de Zaragoza, España”.
“Ya finalizado el proyecto, tenemos que hacer una presentación de los resultados a las organizaciones involucradas, para que puedan seguir apoyando este tipo de investigaciones y seguir ayudando al medio
ambiente y enseñar a la sociedad de cómo se hace el abono orgánico natural”, asegura, Angie Méndez, estudiante de la carrera de Ingeniería Agroindustrial de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la UES.
Los abonos orgánicos naturales, ayudan a elevar la temperatura del suelo, favoreciendo la formación y desarrollo de raíces, albergan organismos vivos, mejorando la nutrición de las plantas. La disminución de la materia orgánica en los suelos los vuelve fríos y afecta sus características físicas, químicas y biológicas. Usar
compost favorece a el suelo, cultivos, medio ambiente, seguridad alimentaria y nutricional del país
Ventaja de los fertilizantes o Compostaje orgánicos naturales
*Permiten aprovechar los residuos orgánicos.
*Aumentan la actividad microbiana del suelo.
*Recupera la materia orgánica del suelo, favorece la retención de nutrientes.
*Permiten la fijación de carbono en el suelo y mejora la capacidad de
absorber agua.
*No se necesita mucho equipo, combustibles, agrotóxicos o energía
eléctrica para su elaboración.
*Hay que darle un control periódico, para evitar organismos que
afectan al cultivo.