Texto y Fotos: Wilfredo Díaz/ Facultad de Ciencias Agronómicas UES/ VDD
Los hongos comestibles aportan proteínas, fibra, vitaminas, propiedades antioxidantes, anti inflamatorias y fortalecen el sistema inmunológico del ser humano. Es una excelente alternativa de producción sostenible para los productores salvadoreños.
En El Salvador, tradicionalmente se ha consumido el hongo Tenquique, su cultivo ayudaría a la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional en el país. Son ricos en proteínas, carbohidratos, bajo en grasa, nutrientes, vitamina D, potasio y selenio. Tiene compuestos bioactivos, que ayudan al sistema inmunitario, estrés, colesterol y enfermedades como la diabetes.

Pertenecen al reino Fungi, organismos diferentes del reino vegetal. Ellos nacen, crecen, se reproducen en cualquier lugar y época de invierno, otros se cultivan en ambientes controlados utilizando
diferentes sustratos agrícolas como olote de maíz, tusa, rastrojo de frijol, pasto pangola, que se utiliza en pastoreo, heno y ensilaje, entre otros.
Investigadores y estudiantes de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, realizan la investigación, “Producción de Hongos Comestibles, Ostra Pleurotus Ostreatus y Pleurotus
Tuber-Regium y su cadena de valor en El Salvador”, con el objetivo de generar y validar tecnologías en el cultivo, poscosecha, procesamiento y arte culinario, por los agricultores salvadoreños.

Agronómicas.
Cultivarlo no requiere gran inversión, se debería de producir en el país para beneficiar la salud y economía de los salvadoreños. Se considera el alimento del futuro por sus propiedades nutricionales, medicinales y puede sustituir la carne.
Para verificar la producción de hongos comestibles, visité el módulo donde se cultivan, para entrar, hay que desinfectar zapatos, usar mascarilla y guantes. Solo existe la luz natural, que ilumina las bolsas plásticas llenas de sustrato agrícola, que en poco tiempo son colonizados por el micelio y brotan los primordios que son las primeras estructuras de los hongos. Están colgadas y desprenden nubes de polvo fino, que son las esporas, es un espectáculo de la naturaleza.

Para trabajar este producto natural, se requiere paciencia, cuidado y cumplir protocolos de seguridad a la hora de manipularlo. El docente e investigador, Oscar Rodríguez, jefe del departamento de Fitotecnia de
la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, asegura que se han validado diferentes sustratos agrícolas como olote de maíz, tusa de maíz, rastrojo de frijol, pasto pangola.
Además, se han validado diferentes dosis (cantidad) de micelio (semilla), métodos de pasteurizado y diferentes especies de hongos ostra. Estos resultados se utilizan para capacitar a los agricultores,
jóvenes y mujeres emprendedoras y que puedan iniciar su negocio agrícola cultivando hongos comestibles.
“Actualmente, la agronomía está abandonada, no es sostenible, el cambio climático, la deforestación y falta de políticas agrícolas del gobierno central, complican aún más la problemática de inseguridad
alimentaria en el país. No se logra producir los alimentos que la población salvadoreña demanda y podríamos entrar a una crisis alimentaria profunda”.

en la fase de fructificación.
“Viendo esta situación, desde la Alma Mater estamos trabajando con alternativas agrícolas sostenibles de bajos costos, como la producción de hongos comestibles, Ostra Pleurotus Ostreatus y Pleurotus
Tuber-Regium y hongos comestibles nativos. Trabajamos en la generación de tecnologías para el cultivo de hongos comestibles, es decir cuando el agricultor finaliza sus cultivos, lo que queda en el suelo, lo
recolectamos y utilizamos para hacer sustrato natural fresco”.
“Es importante, que los agricultores no realicen quemas de los rastrojos en sus terrenos, un porcentaje de estos residuos agrícolas los podrían utilizar para cultivar hongos comestibles, mejorando su
nutrición y economía. El resto de los rastrojos, puede distribuirlo en parcelas para darle alimento a los microorganismos y mejorar la fertilidad de sus suelos”, concluye el docente e investigador de la
UES, Oscar Rodríguez”.

Tuber-Regium en la etapa de fructificación.
Los académicos del Alma Mater, continúan a la vanguardia, recientemente ganaron un proyecto desde la Secretaría de Investigaciones Científicas, para instalar en la UES, el primer laboratorio de producción de micelio de hongos comestibles, esto los motiva seguir investigando, hacer cursos, talleres y diplomados, sobre la producción de hongos comestibles en El Salvador.
Se han formado estudiantes tesistas, pasantías profesional, investigación y servicio social. Han desarrollado talleres y diplomados, donde capacitaron a profesionales de diferente disciplinas, mujeres emprendedoras y agricultores para que puedan iniciar su negocio agrícola con el cultivo de hongos comestibles.
“Cultivar hongos comestibles, lleva un proceso delicado e interesante. Primero se prepara el área donde se hace el cultivo, se esteriliza el sustrato agrícola a utilizar como el olote y tusa de maíz, rastrojo de
frijol, pasto y zacate. Cuando están listos, se introducen a un barril con agua, se mezclan y agrega un kilo de cal hidratada en 10 litros de agua por 48 horas, para eliminar todo agente contaminante. Se colocan
en tarimas para secar unas 24 horas. Su función, es fuente de alimento de la seta. Tendrá nutrientes, humedad y oxígeno, para su desarrollo”.

“Después del pasteurizado, el sustrato tendrá una humedad del 70% estando listo para la siembra del micelio de hongos comestibles. La siembra se hace en capas aplicando 80 gramos de micelio para 3
kilogramos de sustrato agrícola en bolsas plásticas de 15 libras. Las bolsas se someten a una fase de completa oscuridad durante 15 a 20 días, para colonizar y aparezcan los primeros primordios e inicie la
fase de fructificación y cosecha del hongo comestible ”.
“La iniciativa de cultivar hongos comestibles, nace de mi familia, siempre lo han consumido en el campo. Eso me motiva a conocer más sobre el tema. Ahora, que estoy aprendiendo al manejo y producción, me
gustaría capacitar agricultores para producir nuestra propia semilla”,afirma Laura Méndez, futura Ingeniera Agrónoma de la UES, quien realiza su pasantía en la producción de hongos comestibles .
El consumo de hongos comestibles, cada día se posiciona en el mercado nacional y desde la Facultad de Ciencias Agronómicas de la UES, los investigadores están brindando ayuda técnica y científica a los
agricultores o personas interesadas en producirlo.
Científicamente está comprobado, que consumir hongos, ayuda a la salud por sus bondades nutricionales y medicinales. En el país, hay personas que sufren de obesidad, diabetes, cáncer y otras enfermedades, que
podrían ayudarles a evitarlas. Los hongos comestibles, aportan la vitamina D, de forma natural.
