23 febrero, 2024

Más de 3.7 millones de menores migrantes en riesgo de no acceder a la escuela

Miles de niños y adolescentes que se encuentran en situación de movilidad enfrentan múltiples retos, entre esos el acceso a educación. Foto: Cortesía.

Voz de la Diáspora

Con el objetivo de visibilizar la crisis educativa que viven unos 3.7 millones de menores en situación de movilidad en América Latina y el Caribe, organismos internacionales de protección a la niñez pusieron en marcha una campaña para promover la inclusión de los pequeños migrantes al sistema educativo en los países de tránsito, y acogida.

Millones de familias abandonan cada año sus países de origen como consecuencia de la pobreza y la violencia en la región en busca de mejores oportunidades para vivir, y acceso a servicios básicos, según el Grupo Regional de Educación América Latina y el Caribe formado por Save the Children, UNICEF, UNESCO y Plan Internacional, entre otras entidades.

Ante esa realidad surge la campaña “Educación sin límites: aprendo aquí o allá” que llega en un “momento clave” que coincide con el incrementado exponencial de los movimientos migratorios en la región, según Victoria Ward, directora regional de Save the Children para América Latina y el Caribe.

Ward explicó que miles de niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación de movilidad enfrentan múltiples retos, entre esos el acceso a educación.

“Con esta campaña buscamos promover el acceso y permanencia educativa como un derecho humano para los niños, niñas y adolescentes que migran”, afirmó experta.

Por su parte el director regional de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Garry Conille recordó que en la zona “uno de cinco refugiados o migrantes es un niño o una niña” quienes al cruzar las fronteras se ven obligados a dejar la escuela sumergiéndose en la exclusión, la pobreza, y la violencia.

Conille explicó que por eso la campaña reviste gran importancia para el futuro de los niños ya que debería ayudar a romper ese círculo vicioso a través de la educación, dado que la niñez más vulnerable que huye de su países puede contribuir al desarrollo de las comunidades de tránsito y acogida, solo si accede a más servicios educativos inclusivos y de calidad.

“Las niñas y adolescentes representan alrededor del 20% del flujo de movilidad humana femenina de la región, enfrentando barreras adicionales para acceder a la educación…”, aseguró por su lado Débora Cobar – directora regional de Plan International para América Latina y el Caribe.

Cobar citó que factores como la violencia basada en género, embarazos infantiles y adolescentes, y los matrimonios y uniones tempranas se exacerban en situaciones de crisis, lo cual dificulta también su acceso a la educación, y el aprendizaje.

La campaña “Educación sin límites: aprendo aquí o allá” es parte de la estrategia del Plan de Respuesta para Refugiados y Migrantes (RMRP), apoyado por el capítulo Regional del Programa Multianual de Resiliencia (MYRP por sus siglas en inglés) del Fondo Education Cannot Wait (ECW) con el apoyo del gobierno canadiense.