Redacción Voz de la Diáspora
Panamá – La aceleración de la transformación digital está modificando el mapa de riesgos para las empresas panameñas. La incorporación de servicios en la nube, aplicaciones conectadas, proveedores tecnológicos e inteligencia artificial genera nuevas dependencias que pueden comprometer la operación de una organización ante un incidente de ciberseguridad.
La preocupación ya ocupa un lugar prioritario en la agenda empresarial regional. Según el estudio Riesgos en México y Centroamérica 2026de KPMG, el 73 % de las empresas centroamericanas considera que los ciberataques tendrán un impacto significativo en su negocio durante los próximos 12 meses.

En Panamá, este escenario coincide con un fortalecimiento de las capacidades nacionales. Durante 2026, la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG) ha establecido diez lineamientos obligatorios para la gestión de riesgos cibernéticos en instituciones públicas y anunció medidas como el fortalecimiento del CSIRT Panamá, la creación de un Centro de Operaciones de Ciberseguridad y una plataforma de detección que ya opera en 15 instituciones e infraestructuras críticas.
Para SPC Internacional, la evolución del riesgo plantea un desafío paralelo para el sector empresarial: revisar si sus planes de continuidad responden a la forma en que funcionan actualmente sus operaciones.
“Hoy una interrupción puede originarse fuera de la infraestructura que controla directamente una empresa. La dependencia de terceros, plataformas y servicios digitales obliga a conocer cuáles procesos son realmente críticos, de qué sistemas dependen y cómo mantenerlos operando ante una contingencia”, explicó Carlos Metre, Country Manager de SPC Internacional.
Tres preguntas para evaluar la preparación
Ante este nuevo entorno, SPC Internacional recomienda que las organizaciones revisen sus planes de continuidad a partir de tres preguntas:
- ¿Cuáles operaciones no pueden detenerse? Identificar los procesos cuya interrupción tendría mayor impacto para clientes y negocio.
- ¿De qué terceros y tecnologías dependen? Mapear proveedores, servicios en la nube, aplicaciones y otras dependencias necesarias para sostenerlos.
- ¿Cuánto tiempo tomaría recuperarlos? Realizar simulaciones que permitan comprobar si los tiempos de recuperación establecidos son alcanzables.
La discusión cobra especial relevancia para Panamá por su posición como hub financiero, logístico y digital, donde la continuidad de las operaciones es un componente de confianza para clientes, inversionistas y socios comerciales.
“Un plan escrito no necesariamente es un plan probado. Las organizaciones necesitan conocer cómo responderían sus equipos, proveedores y líderes ante una interrupción real. Esa preparación es la que permite reducir el impacto sobre el negocio”, agregó Metre.