Redacción Voz de la Diáspora
Panamá alista las iniciativas para enfrentar el impacto del fenómeno de El Niño y la consecuente sequía en el país, tras declarar en la víspera un estado de emergencia nacional que le permitirá adoptar acciones preventivas de mitigación y respuesta inmediata a la población, según un comunicado oficial.
Con esa decisión emanada del Consejo de Gabinete se autorizan las contrataciones requeridas mediante el procedimiento especial establecido en el estado de emergencia que estará vigente hasta el 30 de junio de 2027, dijeron las autoridades.
Panamá también podrá salvaguardar la seguridad en caso de emergencia, y fortalecer la capacidad operativa de las instituciones públicas para brindar atención oportuna, dijo la Ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo.

Además le permitirá a las autoridades, actuar en situaciones críticas como la que enfrenta la región del Arco Seco, la más árida del país donde se requiere abrevaderos para el ganado, que en sequías anteriores sufrió daños severos hasta como la producción agrícola, y los tránsitos por el Canal de Panamá, explicó el gobierno.
Montalvo recordó que ante la situación actual caracteriza por llegada del fenómeno climático de manera acelerada, declarar una emergencia nacional es vital y necesaria porque le permitirá al país adelantarse a los posibles impactos derivados de El Niño.
«El estado de emergencia para qué está hecho, para estar listos, la emergencia no espera, nosotros necesitamos tener la capacidad para actuar con la premura necesaria para dar pronta respuesta… tenemos que estar preparados porque el fenómeno de El niño viene manifestándose de una forma muy violenta…», afirmó la ministra.
Afirmó que «queremos estar listos para cuando se requiera…anticiparnos a lo que está por venir…», agregó Montalvo en conferencia de prensa, tras destacar que la meta es intervenir en las zonas más vulnerables.
Con el cambio climático las sequías se han vuelto cada vez más frecuentes dejando a su paso daños sociales, ambientales, y económicos con el Canal de Panamá bajo presión a tal grado que ha anticipado medidas de ahorro de agua, reducción de calado, hasta la disminución paulatina de los cupos subastados en línea para buques sin reserva.
En 2023 el Canal también bajo los tránsitos diarios desde un ideal 36 hasta 22 en diciembre de ese año, aunque después debido a una inesperada caída de lluvias mejor de lo que se proyectó para la fecha comenzó a subirlos desde principios de 2024.
Fenómeno acelerado
La directora del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) Luz Graciela Calzadilla recordó que es vital la prepararse para enfrentar el fenómeno climático anticipándose a lo peor, ya que alcanzará su mayor intensidad con déficit de lluvias entre octubre, y diciembre de 2026, y el primer trimestre de 2027.
Calzadilla advirtió sobre la necesidad de cuidar el agua en todo tiempo, aunque reconoció que el valor del recursos se vuelve más notorio en un momento en que el fenómeno de El niño llega «muy fuerte» con una evolución demasiado rápida.
«Sus efectos se extenderán hasta el mes de mayo de 2027 con altas temperaturas que podrían impactar a la población, el sector agropecuario y a los recursos hídricos del país», explicaron las autoridades.

Esa situación podría generar sequías en las cuencas hidrográficas y bajos niveles en lagos y embalses, como el de Bayano, además de afectar el tránsito de buques y la disponibilidad de agua para las operaciones del Canal de Panamá,, explicó el comunicado oficial.
Asimismo preocupan las posibles afectaciones en la generación de energía hidroeléctrica, lo que comprometería la estabilidad y sostenibilidad de los recursos energéticos nacionales.
Calzadilla, explicó que en la actualidad 11 cuencas hidrográficas están consideradas en situación de «estrés hídrico» con bajo nivel en sus ríos, lo que complica la operación de hidroeléctricas y plantas potabilizadoras.
Esa situación contrasta con lo que ocurre en la provincia de Bocas del Toro que registra un 25% más de precipitaciones de lo habitual en esta época, incrementando el riesgo de inundaciones y deslaves.

Omar Smith, director general del Sinaproc recordó que el desbalance climático que experimenta Panamá con inundaciones en distintos puntos del país afectaron a unas 15,453 personas de enero a agosto, más del 70% concentrados Bocas del Toro y Colón, y las comarcas Ngäbe Buglé y Naso Tjër Di.