Redacción Voz de la Diáspora
Delegados de Estados Unidos y Panamá se reunieron el martes camino a la conformación de un grupo de trabajo interinstitucional que analizará el ingreso del país centroamericano el Programa de Exención de Visas que le permitiría a los panameños viajar a la nación noteamericana sin visa, informó la Cancillería.
El proceso de exención de visas se encuentra en fase de negociación formal. La solicitud fue presentada por el presidente José Raúl Mulino el mes pasado, destacando que Panamá ya cumple un requisito clave que es una tasa de rechazo inferior al 4%, y espera concretar ese objetivo durante la actual administración.

El encuentro encabezado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos Hoyos fue para definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que cada entidad pública panameña debe cumplir para avanzar en el proceso, bajo un enfoque de coordinación interinstitucional, fortalecimiento de la seguridad fronteriza y mejora del intercambio de información.
Con esa meta trabajarán en estrecha cooperación con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y el Departamento de Seguridad Nacional, según el comunicado.
“La conformación del Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas representa un paso estratégico de alta trascendencia para Panamá, que busca consolidar una visión de Estado sustentada en la coordinación interinstitucional y la responsabilidad compartida con un socio histórico y estratégico como lo es Estados Unidos”, dijo el ministro encargado, tras culminar el encuentro.
Añadió que el Programa de Exención de Visas es, ante todo, un mecanismo de confianza que exige estándares elevados en materia de seguridad, gestión migratoria, integridad documental e intercambio de información.

“Cumplir con esos requisitos no es tarea de una sola entidad, sino el resultado de un esfuerzo articulado del Estado panameño, donde cada institución aporta desde su ámbito de competencia para alcanzar un objetivo común”, advirtió Hoyos.
Agregó que es «una herramienta clave» para alinear políticas públicas, identificar brechas, evitar duplicidades y asegurar coherencia entre los compromisos internacionales y su implementación interna.
“La eventual exención de visas –precisó- no debe entenderse únicamente como una facilidad migratoria, sino como una herramienta para fortalecer los vínculos entre nuestras sociedades, fomentar los intercambios académicos, culturales y empresariales, y profundizar el contacto entre nuestros pueblos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y corresponsabilidad”, explicó Hoyos.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos, Kevin Cabrera aclaró que será un «un proceso complejo, que no será inmediato» pero que ambos países avanzar de forma coordinada para cumplir todos los requisitos que establece la ley estadounidense.