23 febrero, 2024

Progresos y riesgos por la Inteligencia Artificial

Científicos médicos lograron renovaron la comunicación entre su cerebro y la médula espinal a través de implantes computarizados. Fuente: (Pixabay).

Por Alberto Barrera

Tecnología – La Inteligencia Artificial (IA) no es nueva, hace más de siete décadas la previó uno de sus iniciadores el matemático inglés Alan Turing, pero en los últimos años se aceleró su desarrollo que entusiasma por las beneficiosas novedades y asusta por las consecuencias negativas advertidas.

“Turing fue uno de los padres fundadores de la inteligencia artificial y de la ciencia cognitiva moderna, y fue uno de los principales exponentes de la hipótesis de que el cerebro humano es en gran parte una máquina de computación digital”, dice el sitio web https://www.turing.org.uk/ al considerar los aportes del científico a inicios de la década de 1950.

En la actualidad desde la ciencia, la tecnología y la comunicación la IA ha aportado avances. Son ejemplos aportes a la medicina, inventos tecnológicos y la celeridad de procesos en la industria de los medios de comunicación, la publicidad y las imágenes fotográficas, video y cine, aunque periodistas, guionistas y creativos los ven con recelo por el peligro que generan chabots como el innovador ChatGPT lanzado a fines de noviembre de 2022 en medio del mundial de fútbol.

En lo positivo el mundo sigue atónico con los casos de un hombre que volvió a caminar en Suiza, después de sufrir parálisis durante 12 años por una lesión medular en un accidente. Lo lograron científicos médicos cuando renovaron la comunicación entre su cerebro y la médula espinal a través de implantes computarizados, se informó desde Lousana, Canadá.

“En cinco o diez minutos podía controlar mis caderas, como si el implante cerebral captara lo que estaba haciendo con mis caderas, así que se consiguió el mejor resultado imaginable”, dijo el nerlandés Gert-Jan Oskam en un video de Euronews mientras caminaba en un pasillo apoyado en una andadera pero moviendo sus extremidades.

Y el caso de Hugh Herr quien en 1982, cuando tenía 17 años, perdió las dos piernas por debajo de las rodillas al quedar atrapado en una tormenta de nieve en Mount Washington, New Hampshire. Hoy corre, hace escalada y practica tenis por medio de tres mini computadores, cada uno del tamaño de la uña del dedo índice, que se implantaron en sus prótesis y reciben órdenes de su cerebro, que él mismo ayudó a crear en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Herr explicó a la televisión alemana Deutsche Welle el entramado de algoritmos, sensores con tendones y músculos simulados que reciben órdenes a través de los nervios. “Estamos cerrando el ciclo entre la extremidad robótica y el cerebro, (con) el sistema nervioso”, dijo el científico y quien apoyó la creación del sistema que utiliza.

Ambos casos son fascinantes avances de la neurocirugía auxiliada por la Inteligencia Artificial que pasmosamente impresiona y genera esperanzas futuras para la medicina pues podría contribuir la cura de enfermedades que asolan a la humanidad.

Son progresos para la humanidad, aunque también se advierten peligros si no se crean mecanismos de control, lo que causa una creciente ansiedad acerca de lo bueno que es y lo malo que podría a ser si se descontrola.

Científicos y ejecutivos de grandes empresas tecnológicas creadoras de sistemas como Microsoft y Geogle advirtieron sobre los peligros, después de que uno de sus ingenieros y creadores dijo que el sistema “cobró conciencia y siente”, por eso piden que se establezcan rigurosos controles porque es mucho riesgo por el eventual apresuramiento de la extinción de la humanidad.

“Mitigar el riesgo de extinción de la IA debería ser una prioridad mundial junto con otros riesgos a escala social, como las pandemias y la guerra nuclear”, dijeron expertos y figuras públicas.

Entre ellos están Sam Altman, CEO de Open AI; Bill Gates, magnate empresarial y desarrollador de programas de Software y cofundador de Microsoft; Albert Efinov, Jefe de Investigación de la Asociación Rusa de Inteligencia Artificial y Yi Zeng profesor y director de laboratorio de Inteligencia Artificial Cognitiva inspirada en el cerebro de la Academia de Ciencias de China que junto a decenas de personalidades firmaron la declaración.

Recientemente legisladores europeos aprobaron un conjunto de reglas para controlar la IA. Es el primer paso para la creación de una ley que sería un ejemplo al mundo ante el avance de chatbots (robots) como ChatGPT que desde su lanzamiento ha sorprendido por los beneficios que aporta la tecnología y a la vez los peligros que representa.

Mientras en el Congreso y Senado de Estados Unidos se analizan perspectivas y avanzan borradores todavía les falta estructurar una ley que sirva para evitar algunos de los peligros que advierten los expertos. En otros países de América Latina, África y Asia aún no se sabe si analizan leyes o mecanismos de control a sistemas que operan con IA, pero lo cierto es que el ser humano enfrenta una etapa de grandes cambios y una peligrosa situación de desastre.